|
La bacteria 'Helicobacter pylori' emigró desde África con los primeros humanos cuando éstos comenzaron a extenderse por el resto del mundo hace aproximadamente 50.000 años, según un estudio internacional en el que han participado investigadores españoles del Hospital de Donostia en San Sebastián. Las conclusiones de la investigación, que muestran que la evolución genética de la bacteria va paralela a la del hombre, se publican esta semana en la edición digital de la revista 'Nature'.
Aproximadamente la mitad de los seres humanos están infectados por la bacteria 'Helicobacter pylori'. Aunque la infección en la mayoría de las ocasiones se tolera bien y no produce enfermedades, constituye la principal causa de las úlceras de estómago y duodeno y un factor de riesgo para el cáncer de estómago.
Emilio Pérez Trallero, del Servicio de Microbiología del Hospital Donostia y director del grupo de investigación español que ha participado en el estudio, explicó a Europa Press que la infección se suele adquirir en los inicios de la infancia y es probablemente transmitida de padres a hijos, por lo que la bacteria suele acompañar a esa familia o grupo de población a lo largo de los tiempos.
Según Perez Trallero, "ahora sabemos que su existencia se remonta a la más lejana antigüedad". La bacteria fue identificada por primera vez en 1982 por los doctores australianos Warren y Marshall, premios Nobel 2005.
Los resultados del estudio muestran que hace unos 50.000 años cuando los primeros pobladores de nuestro continente se trasladaron del Este Africano a distintas regiones europeas, ya estaban infectadas por 'Helicobacter pylori'. El análisis genético de estos 'Helicobacter' muestra que al igual que los seres humanos, presentan similitudes o diversidad genética según su origen.
Según el investigador, la principal conclusión del estudio apunta a que la diversidad genética de la 'Helicobacter' y de los seres humanos va pareja. "La diversidad genética se va modificando en función de la distancia geográfica al Este Africano, que es el origen de donde proceden sus primitivos pobladores", explica Pérez Trallero. los análisis del ADN del microorganismo podrían ayudar a futuros trabajos sobre la diversidad geográfica humana.
Según explica Pérez Trallero, los hombres evolucionan genéticamente y se van sucediendo cambios en ellos. Estos cambios, que no modifican algunos caracteres substanciales propios de su grupo original, permiten identificar su origen si no ha habido excesiva mezcla entre grupos diversos como europeos o asiáticos por ejemplo. "La evolución también afecta a las bacterias y estos cambios perpetúan líneas evolutivas que, con los adecuados métodos de medida, son capaces de establecer similitudes y diferencias entre ellas", indica el investigador.
En el estudio, dirigido por Mark Achtman del departamento de Biología Molecular del Instituto Max Planck en Berlín (Alemania), han trabajado bajo la dirección de Pérez Trallero Milagrosa Montes, Diego Vicente y sus colaboradores.
El grupo de Pérez Trallero ha desarrollado además un método diagnóstico denominado "prueba del hilo", que permite obener el 'Helicobacter' del estomago sin tener que pasar por una endoscopia.
|