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La supresión del desayuno reduce el rendimiento físico y escolar de los niños, según informaron los expertos que participaron el viernes en la mesa redonda "Alimentación y Adolescencia" dentro de las Jornadas Nacionales de Alimentación que están teniendo lugar del 6 al 8 de marzo en el Palacio Ferial y de Congreso de Tarragona.
Según los expertos, la capacidad intelectual de los niños que no desayunan no es tan eficiente para resolver problemas como la de aquellos que sí desayunan.
En este sentido, la profesora de Investigación del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Ascensión Marcos, apuntó que "en diferentes estudios se ha demostrado que la supresión del desayuno reduce tanto el rendimiento físico como el intelectual, además de dificultar que se puedan alcanzar las ingestas diarias recomendadas de energía y nutrientes".
Los expertos señalaron que una correcta alimentación comienza por un desayuno adecuado, y que la infancia es el mejor periodo para fomentar el hábito del desayuno correcto, que debe aportar entre el 20 y el 25 por ciento de las calorías diarias. "Parece ser que la causa es que el desayuno, especialmente si es rico en carbohidratos, proporciona glucosa, que es el mejor carburante para el cerebro", manifestó Ascensión Marcos.
Además, destacaron que el desiquilibrio que causa la falta del desayuno en el patrón alimentario de los niños tiene dos motivos. En primer lugar por la ausencia de los nutrientes básicos que aportan la leche, la fruta y los cereales. Pero además, esto se agrava si la ingesta de otros productos a lo largo de la mañana son ricos en grasas saturadas, azúcares e incluso sal.
En cuanto a la obsedidad, los ponentes destacaron que el adecuado desarrollo intelectual y emocional es un factor de protección contra esta enfermedad.
Durante las jornadas los expertos también han puesto de manifiesto los efectos que tiene la publicidad en la conducta alimentaria de los adolescentes. El catedrático de Fisiología de la Universidad de Murcia, Salvador Zamora, manifestó que la televisión es el medio que más influcuencia ejerce no sólo sobre los menores, sino también sobre los padres, que son quienes compran los alimentos para la familia.
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